La automatización y la IA se convierten en requisitos para la minería peruana

febrero 10, 2026

En el sector minero peruano, donde las operaciones deben responder a entornos complejos, estándares ambientales más estrictos y exigencias crecientes de continuidad operativa, es necesario contar con soluciones avanzadas que integren supervisión remota, analítica en tiempo real y control inteligente para una minería más segura y eficiente.

En ese escenario, la automatización en minería no es solo una oportunidad tecnológica: se ha convertido en un requisito para competir en un entorno exigente y altamente regulado, afirma Carlos Ochoa, gerente de Industria y Consumo para Minsait en Perú.

Hoy en día, la automatización avanza a gran velocidad en el sector minero impulsada por la necesidad de optimizar recursos, reducir costos y cumplir con estándares ambientales cada vez más estrictos. Soluciones como plataformas integradas de monitoreo, control de procesos basados en IA y vigilancia inteligente no solo mejoran el rendimiento, sino que permiten anticipar fallas, asegurar la continuidad operativa y evitar incidentes.

En ese sentido, para avanzar hacia una operación más inteligente y resiliente, la compañía destaca cinco componentes esenciales que están redefiniendo la forma en que se supervisan, controlan y optimizan los procesos mineros:

  • Visión artificial para seguridad en tiempo real: permite verificar el uso adecuado de EPP, detectar presencia en áreas restringidas y generar alertas automáticas que reducen el riesgo humano.
  • Sensores inteligentes multivariable: capturan información crítica como vibración, flujo, humedad o temperatura desde cualquier punto de la mina, habilitando una respuesta temprana ante desviaciones. 
  • Analítica avanzada y big data: procesa grandes volúmenes de datos para predecir fallas, optimizar activos y mejorar la toma de decisiones en tiempo real.
  • Ciberseguridad industrial integrada: protege la infraestructura crítica frente a ataques que puedan comprometer la operación o la seguridad del personal, mediante arquitecturas segmentadas y detección temprana de amenazas.
  • Automatización de procesos críticos: reduce intervención humana en zonas peligrosas, mejora la eficiencia energética y permite operar dentro de parámetros óptimos de forma continua.

“Nuestro objetivo es impulsar el cambio hacia modelos más inteligentes e integrados. La automatización es el motor, pero la clave sigue siendo el capital humano que opera, gestiona y evoluciona estos sistemas”, agrega Ochoa.