Ola de calor: 5 tips para preparar a las conexiones eléctricas ante altas temperaturas

febrero 3, 2026

Según el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi), durante el primer trimestre del año las temperaturas habituales podrían superar los 30 °C, especialmente en zonas urbanas, intensificando el uso de sistemas de ventilación, aire acondicionado y equipos de refrigeración.

Este escenario climático, ejerce una presión adicional sobre la infraestructura eléctrica, incrementando la demanda energética en los meses de verano y poniendo a prueba sistemas que, en muchos casos, no fueron diseñados para operar bajo condiciones térmicas extremas y sostenidas.

“Según la Asociación de Empresas de Productos Eléctricos del Perú (EPEI Perú), el 70% de los sistemas eléctricos domiciliarios tienen más de 20 años de antigüedad, lo que representa un desafío crítico en términos de seguridad y continuidad del suministro. Estas instalaciones antiguas suelen carecer de la capacidad, los materiales y las protecciones necesarias para responder de manera segura al aumento simultáneo de carga y temperatura”, sostiene Gabriel Estay, director de ventas.

La situación resulta aún más preocupante si se considera que, de acuerdo con el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin), el 70% de los incendios urbanos en el país tiene origen eléctrico. Las principales causas están asociadas a instalaciones obsoletas, uso de materiales poco adecuados y soluciones informales que aparentan un ahorro a corto plazo, pero que representan un peligro permanente tanto en daños materiales como en potenciales tragedias humanas.

Es en ese punto donde el especialista nos brinda cinco recomendaciones preventivas para reducir el riesgo durante estos meses tan calurosos:

  • Renovar instalaciones antiguas: Actualizar cableado, tableros y sistemas de protección en instalaciones con más de 20 años de uso permite soportar mayores cargas y temperaturas de forma segura.
  • Evitar soluciones informales: Empalmes improvisados, extensiones permanentes o materiales de baja calidad incrementan el riesgo de sobrecalentamiento e incendios.
  • Incorporar protecciones adecuadas: Interruptores termomagnéticos y dispositivos de protección contra sobrecargas y cortocircuitos son clave para prevenir fallas graves.
  • Realizar mantenimiento preventivo: Revisiones técnicas periódicas permiten identificar puntos críticos antes de que se conviertan en incidentes.
  • Optimizar el consumo energético: Distribuir el uso de equipos de alto consumo y optar por tecnologías más eficientes reduce la presión sobre el sistema eléctrico en horas de mayor demanda.

Fortalecer las infraestructuras eléctricas hoy es una inversión en seguridad, resiliencia y sostenibilidad, que permite enfrentar con mayor solidez los desafíos climáticos actuales y futuros, protegiendo tanto a las personas como a las ciudades que habitan.