El mercado de vehículos inteligentes en la región latinoamericana tiene un potencial de crecimiento del 25% en los próximos cinco años, impulsado por avances tecnológicos y una creciente demanda de movilidad más segura y sostenible. Para el caso de Perú, se espera que, en ese lapso, el 60% de los vehículos sean autónomos o conectados, lo que representa un cambio radical en cómo entendemos la movilidad.
Así lo proyectó Arturo Deza, CEO de Artificio -startup peruana (fundada en 2022) que construye plataformas para vehículos autónomos (AV) en condiciones complejas- en una reciente jornada académica organizada por la Asociación Automotriz del Perú (AAP).
Pero, ¿Qué es un vehículo inteligente, un vehículo autónomo y uno conectado? Un vehículo inteligente es aquel que usa sensores, software y sistemas electrónicos avanzados para asistir al conductor, mejorar la seguridad y optimizar el funcionamiento del vehículo. Un vehículo conectado es aquel que puede comunicarse con otros sistemas a través de internet o redes dedicadas. En tanto, un vehículo autónomo es aquel que puede conducirse solo, con poca o ninguna intervención humana, usando inteligencia artificial.
En esa línea, Deza también destacó que “las empresas automotrices ven en Perú una oportunidad de expandir sus posibilidades de innovación, y ya varias están lanzando modelos con funciones de conducción asistida, como frenado automático, mantenimiento de carril y conectividad en tiempo real”. Por ello, dijo que “el costo de los vehículos inteligentes podría reducirse en un 20% para 2025, gracias a economías de escala y avances tecnológicos”.

El especialista enfatizó que “la clave está en la colaboración entre sectores público y privado para acelerar la adopción de estos vehículos en el país y convertir a Perú en un referente regional en movilidad inteligente”.
“Sabemos que la transición no será inmediata, pero en cinco años estamos mirando un escenario donde los carros conectados ya formen parte de nuestra vida cotidiana”, manifestó.
Además, mencionó que “el Estado está invirtiendo en infraestructura y regulaciones para fomentar la adopción de estas tecnologías, y en los próximos tres años se proyecta una inversión de más de US$50 millones en infraestructura de carga y sistemas de control”.
Explicó que actualmente, en Perú, el 70% de los accidentes de tránsito están relacionados con errores humanos, y que “los carros inteligentes tienen la capacidad de disminuir esas cifras en un 40% si se implementan a escala”.

