La transformación digital del sistema financiero enfrenta un desafío silencioso pero crítico: modernizar tecnologías que sostienen millones de operaciones diarias sin interrumpir el negocio. Aunque la banca y las aseguradoras avanzan hacia modelos más ágiles y digitales, gran parte de su infraestructura todavía depende de sistemas legacy —tecnología antigua y desactualizada que sigue en uso— y mainframes desarrollados hace décadas.
Según el informe 2026 “Rediseñar el futuro desde el Mainframe: Estado del Arte de la Tecnología en el Mainframe” presentado por Minsait, el 92% de las grandes entidades financieras aún opera sobre sistemas legacy y cerca del 80% de sus datos se origina o reside en mainframes. Esto confirma que estas tecnologías continúan siendo el núcleo operativo de la banca, aunque también representan una limitación para acelerar procesos de innovación y adaptación al mercado.
“El desafío ya no es tecnológico, es operativo. La banca no puede detenerse para transformarse. Las organizaciones que lo están haciendo bien son aquellas que modernizan en movimiento, combinando evolución tecnológica con continuidad del negocio”, señaló Roberto Arias, director de Desarrollo de Negocios de Servicios Financieros de Minsait.
La situación plantea una contradicción para el sector financiero: los sistemas que hoy permiten sostener operaciones críticas son también los que pueden frenar la capacidad de evolucionar frente a nuevas demandas de clientes, mayores exigencias regulatorias y un entorno cada vez más digital.
MODERNIZAR SIN REEMPLAZAR DE GOLPE
Frente a este escenario, especialistas coinciden en que la modernización ya no pasa por reemplazos abruptos, sino por procesos graduales que permitan reducir riesgos y asegurar la continuidad operativa.
Entre las principales estrategias planteadas por Minsait destacan la adopción de arquitecturas abiertas y modelos cloud, la integración de inteligencia artificial en el desarrollo de aplicaciones y la automatización de procesos mediante prácticas DevSecOps.
El informe también destaca el papel creciente de la llamada IA agéntica, capaz de analizar grandes volúmenes de código, identificar patrones, extraer reglas de negocio y automatizar pruebas, reduciendo los riesgos asociados a la transformación de sistemas críticos.
RIESGO CRECIENTE DE CIBERATAQUES
La necesidad de evolucionar las plataformas tecnológicas ocurre además en un contexto de mayor exposición a amenazas digitales. Según el estudio, el 58% de los bancos europeos sufrió ciberataques en los últimos dos años, una tendencia que también obliga a reforzar la resiliencia tecnológica del sector financiero.
Para Úrsula Lecaros, gerente comercial de Servicios Financieros de Minsait, las entidades que avanzan en este proceso no solo están actualizando tecnología, sino redefiniendo su capacidad de competir. “La modernización bien ejecutada permite reducir costes, mejorar la eficiencia y responder en tiempo real a las necesidades del cliente”, indicó.
MÁS QUE TECNOLOGÍA
El cambio también involucra al talento humano. El informe sostiene que uno de los principales retos será integrar la experiencia acumulada de los equipos tecnológicos con nuevas capacidades digitales y de inteligencia artificial.
En este contexto, la modernización del core bancario deja de ser únicamente un tema tecnológico para convertirse en un factor estratégico de crecimiento, resiliencia y sostenibilidad para bancos y aseguradoras.
La conclusión del sector es clara: modernizar sin detener la operación ya no es una opción, sino una capacidad crítica para competir en la nueva banca digital.
DATO
El estudio fue presentado en el marco del evento “App & Core Modernization en la era de la IA agéntica: claves, experiencias, arquitectura y soluciones para modernizar y optimizar las aplicaciones y cores en la banca y seguros”.

