Se supone que iba a acelerar el escrutinio pero al final, la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE), implementada por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), terminó siendo parte del bolondrón que se armó durante la jornada electoral del domingo 12 de abril.
La STAE es una plataforma informática destinada al uso exclusivo de los miembros de mesa. Forma parte de un sistema total que incluye el Sistema de Cómputo Electoral (operado por la ONPE) y el Sistema de Presentación de Resultados (a cargo de la ONPE pero permite al público hacer hacer seguimiento a las actas). Todos fueron presentados por la ONPE con bombos y platillos en medio de la expectativa pública.
¿Cuál es la ventaja del STAE? Agiliza la labor de los miembros de mesa al permitir que llenen más rápido las actas de escrutinio de tal manera que también minimicen el número de actas observadas. Asimismo, facilitar su contabilización de tal manera que se puedan obtener los resultados de inmediato al transmitirlos directamente desde los locales de votación. Su conformación es sencilla: una laptop, una impresora y un dispositivo USB, conectados a una red eléctrica e internet.
¿QUÉ REPORTARON LOS MIEMBROS DE MESA SOBRE LA STAE?
Sin embargo:
- Muchos de las laptops donde estaban instalados los STAE no tenían conexión a internet.
- En algunos locales de votación no había conexión eléctrica.
- Las laptops tampoco reconocían el código de acceso lo que impedía la impresión de los documentos.
- En el colegio César Vallejo 3098, del distrito de Ancón, se registraron fallas en la verificación biométrica de los miembros de mesa, lo que impidió el inicio de la votación, según reportó el diario La República.
No fueron casos puntuales. Estos hechos se repitieron en cientos de mesas de diferentes distritos de Lima, lo que retrasó el inicio de la votación y generó una ola de malestar en toda la capital que trajo consigo los hechos conocidos por todos.
FALLA HUMANA
Para Erick Iriarte Ahon, especialista en asuntos digitales, se trató de una falla humana. “Utilizar tecnología para los procesos y con eso facilitar la circulación de la información tiene mucho sentido. Lo que no tiene sentido es que estos sistemas, aún siendo construidos internamente, no hayan sido contratados internacionalmente; no hayan sido auditados o que las auditorías, si es que lo hicieron, no hayan sido públicas debido al proceso”, comentó en declaraciones a Radio Exitosa.
Desde su punto de vista, cualquier mecanismo de contingencia debe hacerse de manera anticipada. “En algunos lugares, los miembros de mesa llegaron y no había electricidad, ni siquiera se podía prender la computadora. Fase cero. En otros casos, el sistema no estaba actualizado. Se tuvo que actualizar. Pero todas estas cosas se hacen previamente”, enfatizó.
Agregó que, confiando en que la ONPE y sus sistemas funcionen correctamente y no presenten fallas estructurales ni otros problemas, también era necesario capacitar a las personas, ya que, si bien el sistema puede ser intuitivo y sencillo, requiere capacitación.
“El problema de la tecnología siempre termina siendo el de las personas no capacitadas. ¿Capacitaron bien al personero? ¿Se verificó que había electricidad? Sin duda alguna, ha sido un problema humano”, sentenció.
ANTES Y AHORA
La plataforma fue implementada por primera vez en las Elecciones Regionales y Municipales de 2022 donde fue aplicada en más de 20 mil mesas de sufragio en Lima Metropolitana y Callao como parte del proceso de modernización tecnológica de la ONPE para optimizar el escrutinio electoral.
En aquella ocasión, los miembros de mesa pudieron usarla sin mayores problemas. Uno de los principales logros fue disminuir inconsistencias en las actas (sumas incorrectas, omisiones o datos mal consignados). El conteo y registro de votos fue más ágil en las mesas donde se aplicó. Las actas salieron con menos observaciones lo que redujo la carga de revisión posterior en los centros de cómputo.
En estas Elecciones Generales 2026, iba a ser usada en 29 266 mesas de Lima y Callao, donde se concentra la mayor cantidad de electores del país. Sin embargo, su despliegue estuvo marcado por fallas ya conocidas que obligaron en algunos casos a retornar al conteo manual y retrasaron la instalación de mesas.
Así, más que un salto cualitativo respecto de 2022, la experiencia de 2026 dejó en evidencia que el principal desafío ya no es el diseño del sistema, sino su implementación efectiva en campo.
DATO CLAVE
Duda. En enero de 2025, la ONPE inició una indagación de mercado con el fin de contratar el servicio de auditoría informática de las tres soluciones tecnológicas que utilizaría en las Elecciones Generales 2026 para el cómputo y la presentación de los resultados electorales. Por ello, el organismo electoral invitó a diversos proveedores e interesados a enviar sus cotizaciones para estimar el valor de la contratación. En agosto de ese año, realizó una invitación para la presentación de consultas.
En marzo de 2026, el organismo electoral habilitó una “Sala Multipropósito” en su sede institucional central a donde invitó a los personeros técnicos de partidos y alianzas a recibir información detallada sobre la STAE, el Sistema de Cómputo Electoral y el Sistema de Presentación de Resultados.
Según la propia ONPE, la sala estuvo abierta hasta el 9 de abril, tiempo durante el cual los asistentes pudieron visualizar el código fuente de las soluciones tecnológicas, entre otros aspectos.

