Más de la mitad de latinoamericanos desconoce el impacto de la IA sobre el agua

abril 15, 2026

En un momento en que la seguridad hídrica se ha convertido en una prioridad, los resultados regionales del Ecolab Watermark™ Study 2025 arrojan luz sobre una tensión emergente: la paradoja de la expansión de los centros de datos para soportar la Inteligencia Artificial (IA) y el uso del agua para el funcionamiento de esta tecnología. 

De acuerdo al estudio -desarrollado en conjunto con Morning Consult– en la región, el optimismo sobre la IA es alto (63%), y el 70% de los encuestados cree que las empresas deben utilizar esta tecnología precisamente para gestionar los recursos naturales de manera responsable. 

Sin embargo, no necesariamente vinculan a la IA con el agua sino con la electricidad. Así, mientras el 68% asocia la IA con el consumo de electricidad, el 51% desconoce el alto consumo de agua que esta tecnología requiere. Esta «huella hídrica invisible» es un desafío para industrias intensivas en datos que operan en mercados con estrés hídrico.

“Para 2050, el mundo tendrá casi un 30% más de personas y requerirá un 47% más de energía. La demanda de agua seguirá aumentando; sin embargo, para 2030 el mundo ya enfrenta un déficit proyectado del 56% en agua disponible”, dice Christophe Beck, presidente y director ejecutivo de Ecolab. 

“El auge de la IA está ayudando a moldear este futuro, impulsando nuevas oportunidades de crecimiento empresarial e innovación transformadora. Al mismo tiempo, cada semana se abre un nuevo centro de datos y cada mes entra en funcionamiento una nueva planta de fabricación de chips. Aunque podemos generar más energía para abastecer estas instalaciones, no podemos crear más de nuestro recurso más vital: el agua”, agrega.

OTROS ASPECTOS DEL ESTUDIO:
  • La gestión del agua ha dejado de ser un tema de filantropía para convertirse en un factor de decisión de compra.
  • Exigencia de reuso: El 83% de los latinoamericanos afirma que reducir, reutilizar y reciclar el agua es fundamental para la sostenibilidad a largo plazo.
  • Visión de negocio: El 82% sostiene que la gestión inteligente del agua es una estrategia financiera que ayuda a las empresas a ahorrar dinero, desmitificando la idea de que la sostenibilidad es un gasto.
  • Riesgo reputacional: La confianza está bajo escrutinio. Solo el 48% de los ciudadanos cree que las empresas están cumpliendo con sus promesas de ahorro hídrico, y el 74% admite que ya ha cambiado de marca por razones ambientales.
  • Confianza y el desafío regulatorio: Un hallazgo preocupante para el sector corporativo en la región es la falta de confianza en la autorregulación. Solo el 46% de los latinoamericanos confía en que las empresas gestionen el agua necesaria para la IA de forma responsable sin una supervisión gubernamental clara.

En ese contexto, Ecolab plantea soluciones tecnológicas para cerrar el ciclo del agua en sectores intensivos, desde la manufactura hasta los centros de datos, con herramientas de monitoreo en tiempo real y procesos que buscan optimizar el uso del recurso. La advertencia es clara: en un mundo donde la demanda de agua crece y la oferta es limitada, la gestión eficiente dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en una condición básica de operación.

«Consideramos las aguas residuales como una falla de ingeniería y una oportunidad perdida para el crecimiento empresarial. En Ecolab, creemos que la solución al desafío de recursos de la IA está en la propia IA. Aplicando analítica de datos y ajustes de precisión, podemos lograr que los sistemas industriales consuman el mínimo recurso posible, garantizando que el progreso tecnológico no comprometa el acceso al agua en nuestras comunidades locales», señala Luis Carrillo, Senior VP de Ecolab para América Latina y Market Head para América Sur, Central y Caribe.