Vacaciones y aprendizaje: por qué el verano es el mejor momento para empezar a aprender un idioma

enero 29, 2026

Más allá de ser un tiempo de descanso, las vacaciones de verano se han convertido en uno de los momentos más favorables para iniciar el aprendizaje de un nuevo idioma. Especialistas en educación coinciden en que el tiempo libre, la reducción de la carga escolar y la posibilidad de enfocarse en un solo objetivo crean un entorno propicio para aprender inglés de manera más efectiva, especialmente en niños y adolescentes.

Durante el año escolar, el aprendizaje de un idioma suele competir con tareas, evaluaciones y actividades académicas. En verano, ese escenario cambia. Los niños cuentan con mayor disponibilidad de tiempo y una rutina más flexible, lo que les permite concentrarse específicamente en el aprendizaje de un idioma como el inglés americano. Este enfoque exclusivo facilita una mejor comprensión de los contenidos y reduce la sensación de saturación que suele presentarse durante la época escolar o universitaria.

“El verano ofrece un escenario ideal para iniciar el aprendizaje de un idioma, pero ese proceso requiere orientación desde el comienzo. Por eso, es clave acompañar a los estudiantes en las primeras semanas. En el ICPNA, este acompañamiento es personalizado y les permite entender la metodología, organizar su estudio y aprovechar los recursos disponibles, para que puedan adaptarse y avanzar con mayor seguridad”, señala Alex Sauter, Gerente Académico y de Servicios Internacionales del ICPNA.

Para Sauter, la constancia también juega un rol fundamental. A diferencia de programas sabatinos, en verano se ofrecen cursos con una frecuencia regular de clases que favorece la práctica continua. Esta repetición sostenida permite que los niños y adolescentes que incorporen el idioma de manera natural, manteniendo un ritmo constante sin largas interrupciones que afecten el proceso de aprendizaje.

“En el caso de los niños, el aprendizaje del idioma funciona mejor cuando se incorpora el juego como parte de la metodología. Actividades como canciones, dinámicas grupales y propuestas creativas no solo mantienen su interés, sino que también facilitan el uso espontáneo del inglés y fortalecen sus habilidades comunicativas desde edades tempranas”, agrega el ejecutivo.