La acelerada digitalización de servicios financieros, trámites públicos y telecomunicaciones en Perú viene acompañada de un aumento del fraude y la suplantación de identidad, una problemática que ya afecta a millones de ciudadanos. Según el Observatorio del Crimen y la Violencia, más de 2.7 millones de peruanos fueron víctimas de fraude digital o robo de identidad.
Por otro lado, datos del Registro Nacional de Identidad y Estado Civil (Reniec) indican que cerca de 384 mil personas aún no cuentan con DNI ni inscripción en el Registro Civil, limitando su acceso a servicios públicos, salud, programas sociales y operaciones financieras. La situación es más crítica en zonas alejadas, donde la falta de conectividad y acceso físico convierte a las plataformas digitales en la principal vía para validar identidad y acceder a servicios esenciales.
Especialistas también alertan sobre el crecimiento de fraudes impulsados por inteligencia artificial, como clonación de voz, manipulación de imágenes y suplantación de ejecutivos mediante herramientas generativas. Según un estudio de Accenture, el 32% de los líderes empresariales en Perú considera el robo de identidad como una de las principales amenazas de ciberseguridad.
BIOMETRÍA DESDE EL CELULAR
Frente a este escenario, soluciones de validación biométrica buscan fortalecer la seguridad digital y facilitar el acceso remoto a servicios para sectores tradicionalmente excluidos, como adultos mayores, personas con dificultades de movilidad o ciudadanos con escaso conocimiento tecnológico.
Estas tecnologías permiten validar la identidad desde un teléfono móvil mediante reconocimiento facial y captura biométrica con prueba de vida pasiva, un sistema que analiza movimientos sutiles del rostro y reflejos de luz para confirmar que quien realiza el trámite es una persona real y no una imagen, video o identidad falsa generada digitalmente.
SEGURIDAD E INCLUSIÓN
“El sector de las telecomunicaciones se encuentra entre la encrucijada de proteger a los usuarios del fraude, mientras colabora en la extensión de los servicios digitales al mayor número de personas posible, especialmente en áreas desfavorecidas o alejadas de los grandes núcleos urbanos», comentó Jesús Aragón, CEO de Identy.io, firma especializada en el desarrollo de software biométrico y verificación de identidad digital sin contacto.
Agregó que Identy.io —que opera en México, Brasil, Colombia, España e India— apunta a que la tecnología no se convierta en un factor de exclusión y evite que cientos de miles de personas no puedan llevar a cabo sus trámites con sus entidades bancarias o con las administraciones públicas.
«Con nuestra apuesta por la biometría sin contacto desde el celular del usuario proponemos, por un lado, garantizar la seguridad máxima en cualquier trámite y, a su vez, el máximo alcance de la digitalización entre la población a internet, permitiendo ampliar el acceso a procesos digitales seguros en distintos sectores de la población”, agregó.
La compañía señala que sus soluciones pueden operar incluso desde teléfonos móviles básicos con cámara y flash, sin necesidad de equipos de alta gama o conexión permanente.

