Gobierno mejorará eficiencia de programas sociales con herramientas digitales y sistema de información integrada

agosto 1, 2026

Un problema estructural que frecuentemente vemos en la gestión de los programas sociales es que el Estado no siempre cuenta con información actualizada sobre la situación de los hogares. Esto da lugar a que la ayuda llegue tarde, excluya a quienes realmente la necesitan o mantiene beneficios para personas que ya no cumplen los requisitos (filtraciones).

Para contrarrestar esta problemática, el Poder Ejecutivo recurrirá a herramientas digitales y a sistemas de información integrados a fin de identificar con mayor precisión a los hogares en situación de pobreza y vulnerabilidad, según anunció la presidenta de la República Keiko Fujimori durante su mensaje a la Nación. 

“De esta manera, el Estado podrá reconocer oportunamente los cambios en la edad, la ubicación y las condiciones de cada familia, para que la ayuda llegue a tiempo y no cuando ya sea demasiado tarde”, puntualizó durante su intervención en el Congreso.

EL PROBLEMA

¿Cómo es la actualización de datos? Depende en gran medida de que el ciudadano inicie el trámite o de alguna campaña (barrido) del Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) y que, además, la información haya ingresado de manera correcta. 

El propio Midis recomienda que cuando la clasificación socioeconómica («no pobre», «pobre» o «pobre extremo») ya no refleja la realidad de una familia, esta debe solicitar una actualización en la Unidad Local de Empadronamiento (ULE) de las municipalidades, la cual incluye una visita domiciliaria y el procesamiento de una nueva Ficha Socioeconómica Única (FSU). Mientras esto no ocurra, la clasificación anterior continúa vigente.

Esto significa que una familia puede haber perdido ingresos o haberse vuelto vulnerable sin que el Estado lo detecte automáticamente. También puede pasar que hogares que ya mejoraron su situación, aún sigan percibiendo la ayuda social del Estado. 

Si bien no existe un indicador ni cifras oficiales sobre cuántos hogares reciben tarde los programas sociales, un caso ilustrativo es el de Pensión 65. Una investigación periodística del portal Salud con lupa difundida en 2025 reportó que en el periodo 2020 – junio 2025, más de 250 mil personas quedaron fuera del programa debido a inconsistencias o errores en la información utilizada para determinar su clasificación socioeconómica. 

Aunque corresponde a un programa social específico, el caso pone en evidencia cómo los  registros desactualizados o imprecisos pueden impedir que personas vulnerables accedan a beneficios estatales. 

CAMBIO DE ENFOQUE

Es por ello que el uso de las herramientas digitales representa un cambio de enfoque en la política de focalización social. En lugar de depender principalmente de empadronamientos periódicos y bases de datos que pueden quedar desfasadas, el Gobierno avanza hacia un modelo de focalización dinámica. Bajo este modelo, el Estado actualiza casi en tiempo real la información de las familias —como la edad, la composición del hogar, el lugar de residencia o la condición socioeconómica— para que la asignación de beneficios sea más oportuna, precisa y eficiente. Esto, consecuentemente, permitiría un uso más eficaz de los recursos públicos.

Los sistemas de información integrados —que también anunció la Mandataria— servirán para apuntalar la recopilación de los datos pues fortalecerán la interoperabilidad entre entidades públicas. Con un sistema de información integrado, las entidades pueden consultar —bajo reglas de interoperabilidad y protección de datos— la información que ya posee otra institución, evitando duplicidades y manteniendo los registros actualizados.

En la práctica, implicaría que plataformas como las del Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (Reniec); el Midis; el Ministerio de Salud;el Ministerio de Educación; la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat); y el Seguro Integral de Salud (SIS) puedan intercambiar información de manera segura para mantener actualizada la situación de los hogares, evitando solicitar repetidamente los mismos documentos al ciudadano.

SITUACIÓN ACTUAL

Pero el uso de las tecnologías no es nuevo en la gestión de los programas sociales. Actualmente, existen dos grandes grupos de plataformas: las que identifican y clasifican a los hogares en situación de pobreza (focalización) y las que gestionan las intervenciones para reducir la pobreza (programas sociales y seguimiento). 

En los últimos años, además, el Gobierno ha incorporado herramientas geoespaciales y analíticas para mejorar la precisión de esa focalización.